martes, 27 de diciembre de 2011
jueves, 22 de diciembre de 2011
EL ANGEL DE NAVIDAD
EL ANGEL DE NAVIDAD
por Inma Holguin
Benjamín siempre estaba preguntándole a su mamá:
- Oye mamá, ¿Cómo celebran los niños la Navidad en la Tierra?
- Por favor mami, déjame bajar a la Tierra para verlo. Y su madre le decía: No Benjamín, eres aún demasiado pequeño para ir tú sólo a la Tierra.
- Oh por favor, por favor mamá, te prometo que no haré nada malo y que volveré enseguida.
Tanto insistió que al final su madre le dijo:
- Está bien te dejaré bajar a la Tierra a ver cómo celebran los niños la Navidad con la condición de que vuelvas rápidamente en cuanto pase el día 25 de diciembre.
- De acuerdo, te lo prometo, dijo Benjamín y se dispuso a hacer todos los preparativos para el viaje.
Al llegar la Nochebuena, el día 24 de diciembre, se despidió de todos y se dispuso a bajar del Cielo. Fue volando entre las nubes moviendo sus alitas muy deprisa pues hacía un frío……y es que estaba empezando a nevar.
Se cruzó con los renos de papá Noel que iban corriendo a toda velocidad surcando el cielo tirando del trineo y oyó a papá Noel que desde lejos le saludaba:
- Oh oh oH hasta luego chiquitín, voy corriendo, no me puedo parar pues aún me quedan muchos niños a los que dejar su regalo.
- No te preocupes papá Noel voy a casa de unos niños, así que ya te veré luego, dijo Benajamín.
y siguió bajando y bajando y, según se acercaba a las casas empezó a volar más despacito para ver en qué casa se iba a meter. Fue volando mirando por las ventanas y por fin se decidió por una casa en la que vivían dos niños. El mayor se llamaba Felipe y tenía cinco años y ya era muy bueno y responsable y el pequeño, se llamaba Adrián, pero en casa todos le llamaban “piquirriqui”. Era muy rico, pero un poco llorón y caprichoso. Claro, es que sólo tenía tres años recién cumplidos….
Pero al angelito Benjamín, cuando los vio tan dormiditos en su cuarto, le parecieron unos niños adorables y decidió quedarse en esa casa.
Buscó un hueco de la ventana que estaba abierto y por allí se metió, fue volando volando por el pasillo hasta que llegó a la puerta del salón de la casa, allí se paró y cuando empujó la puerta para entrar, se quedó sin palabras: ¡¡¡¡Allí había el árbol más bonito que había visto en su vida!!! Era tan grande que casi llegaba al techo, estaba lleno de bolas que brillaban y de luces de colores y abajo del todo estaba lleno de los regalos que había dejado papá Noel esa noche.
De pronto, Benjamín oyó unos pasos que se acercaban corriendo al salón y las risas de los niños que venían cantando: 25 de diciembre fun fun fun. 25 Ya es Navidad!!!.
El angelito buscaba desesperado dónde esconderse para que no le vieran y no se le ocurrió nada mejor que quedarse muy quieto con las alas extendidas en lo alto del árbol de navidad como si fuera una figurita más.
Los niños entraron corriendo al salón, seguidos de sus papás y gritaron: Mirad! Ha venido papá Noel. Mamá, papá ¿podemos abrir ya los regalos?.
Sí claro, dijeron sus papás, mira en este paquete pone tu nombre y en este otro pone el nombre de tu hermano.
Los niños abrieron todos los regalos, papá Noel les había traído lo que habían pedido y estaban muy contentos.
Benjamín los miraba desde lo alto del árbol sin mover ni un pelo para no ser descubierto pero, estaba tan feliz viéndoles, que no pudo evitar soltar unas risitas de felicidad.
Entonces, Adrián, el niño más pequeño, le vió y empezó a gritar:
- Mamá, mamá ese angelito es de vedáaa, le he visto reírse.
- Pero que cosas tienes, piquirriqui, es un angelito de cerámica, ¿cómo se va a reír?. Anda sigue jugando con tus juguetes nuevos.
Sin embargo, los niños al ratito de estar jugando empezaron a discutir:
- Déjame el tren.
- No, es mío.
- Eh! no cojas mi patinete, papá Noel me lo ha traído a mí.
- Mentira que es mío.
- ¡No toques mis fichas que me las vas a romper!.
- Pues si no me lo dejas, me enfado y ya no juego contigo y acabaron los dos enfadados, cada uno en un extremo del salón.
- Déjame el tren.
- No, es mío.
- Eh! no cojas mi patinete, papá Noel me lo ha traído a mí.
- Mentira que es mío.
- ¡No toques mis fichas que me las vas a romper!.
- Pues si no me lo dejas, me enfado y ya no juego contigo y acabaron los dos enfadados, cada uno en un extremo del salón.
- ¡¡¡Se acabó!!! Dijeron mamá y papá enfadados,
- Ahora mismo vamos a meter todos los juguetes en una bolsa y vamos a regalárselos a los niños que no tienen casa y papá noel no ha podido dejarles nada.
Felipe y Adrián se pusieron a llorar, sus padres les reñían enfadados y de pronto Adrián se dio cuenta de que le había caído una gotita de agua en la mano, miró hacia arriba y vio que eran las lágrimas de Benjamín.
Se calló de inmediato y acercándose a su hermano le dio un besito y le dijo: Perdón!!! A la vez que le dejaba su patinete nuevo.
El hermano mayor, que era muy bueno y responsable, le dio un super- mega abrazito “Crunch” y le dijo. Jugaremos los dos con todo por turnos, primero tú y luego me toca a mí, ¿vale?.
Se calló de inmediato y acercándose a su hermano le dio un besito y le dijo: Perdón!!! A la vez que le dejaba su patinete nuevo.
El hermano mayor, que era muy bueno y responsable, le dio un super- mega abrazito “Crunch” y le dijo. Jugaremos los dos con todo por turnos, primero tú y luego me toca a mí, ¿vale?.
- Muy bien, hijos, así se hace!!!, dijeron los papás muy contentos y ahora ¿qué os parece si en esta bolsa metemos los juguetes que queráis y nos vamos a regalárselos a los niños que no han tenido tanta suerte esta Navidad?.
El niño pequeño miró de reojo al angelito y vió que le sonreía y que le guiñaba un ojo y cuando al día siguiente todos andaban como locos buscando al angelito del árbol que había desaparecido y su máma le preguntó: piquirriqui ¿Has cogido tú el angelito que había en el árbol?
- El dijo muy convencido: No, se fue muy contento volando, volando, hasta el cielo.
- El dijo muy convencido: No, se fue muy contento volando, volando, hasta el cielo.
martes, 20 de diciembre de 2011
QUERIDO PAPA NOEL
QUERIDO PAPA NOEL , TE PEDIMOS QUE TODOS LOS NIÑOS DISFRUTEN DEL AMOR DESDE QUE ESTAN EN LA PANZA DE MAMA, EL SENTIMIENTO MAS NOBLE Y PURO QUE PODAMOS TRANSMITIR A NUESTROS HIJOS, ES EL AMOR EN TODOS LOS SENTIDOS.
HAZ QUE TU HIJO SEA EL SER MAS FELIZ DE ESTE PLANETA!
SOLO NECESITA AMOR
CON AMOR TODO ES POSIBLE
NINGUN OBJETIVO SERA INALCANZABLE
SI LE DAS AMOR, CONFIANZA , VOLUNTAD Y MAS Y MAS AMOR!
FELIZ NAVIDAD Y PROSPERO AÑO!
sábado, 26 de noviembre de 2011
sábado, 12 de noviembre de 2011
martes, 8 de noviembre de 2011
miércoles, 2 de noviembre de 2011
miércoles, 26 de octubre de 2011
CANCION DE CUNA PARA MI BEBE
BELLISIMA VOZ INTERPRETANDO ESTA CANCION DE CUNA. LA VOZ ES RECONOCIDA POR TU BEBE, CANTALE, CUENTALE HISTORIAS QUE RECORDARA POR SIEMPRE EN SU CORAZON!!!!!!
jueves, 20 de octubre de 2011
Conectarnos con el bebe
¿Cuándo comenzamos a conectarnos con nuestro bebe? Estas son algunas preguntas que nos hacemos las mujeres, y en realidad de diferentes formas, maneras y momentos, cada una de nosotroas vamos encontrando nuestra forma, la que sentimos en el corazón. como somos seres unicos e irrepetibles y nuestro bebe tambien lo es, el crear un lazo con el e ir construyendo un vínculo., que sera para el resto de nuestras vidas.
El conectarte con la panza, es dedicarle tiempo a relacionarte con tu bebé.el lo percibe y reacciona. Ellos, en la panza, perciben hasta el más mínimo cambio de ánimo de mama, sienten si hay una situación de peligro, o sienten si están en un momento de confort.
Por lo tanto hay varias maneras de hacer contacto con tu bebé. Una de ellas, tiene que ver con tocar la panza, y transmitirle en este “contacto” seguridad, cariño, bienestar, como si estuvieras abrazándolo. Incluso es un momento para ser compartido con el papá.
Hablarle, algo tan ancestral como la voz. , va dejando una huella en su conformacion psiquica y emocional. tambien puedes escuchar una buena musica que es exclusiva para esta ocasión, es muy importante que tanto mamà y bebe tengan una vida armoniosa, esa música los envuelve a ambos en un espacio sumamente reconfortante y de relax, cuanto mas tranquila esta mama ambien lo està su bebè, es maravilloso ver cuando ya nacido el bebe reconoce esa musica que lo tranquiliza, experimenteé esas sensaciones con mi nieto, y el placer que les produce , luego de un baño el suave masaje que lo relaja y permite que tenga un sueño reparador , tanto el como mamà, deseo que lo pongan en practica y vivan el embarazo como lo mas hermoso en la vida como mujer.
BIENVENIDO EL SALVADOR!!!!!
lunes, 17 de octubre de 2011
BIENVENIDA TURQUIA!!!!!
BIENVENIDO ISRAEL!!!
sábado, 15 de octubre de 2011
miércoles, 12 de octubre de 2011
CONSEJOS PARA LOS PADRES SOBRE LOS HIJOS
Consejos Para Los Padres
Sobre Los Hijos
Madre: Acaricie a sus hijos. Padre: Abrácelos firmemente. Permitan que ellos sepan que los aman por la mañana, al mediodía, y por la noche.
Ponga sus brazos alrededor de ellos, sosténgalos cerca suyo, sienta el latir de sus corazones, la vida nueva que usted formó.
Ruede por el suelo con ellos, bromee, ría y juegue, escuche lo que tienen que decirle, ellos tienen mucho para contarle.
Tome tiempo para conocerlos, vea el color en sus ojos. Aprecie a esa persona tan profunda dentro de sus pequeñas mentiras.
Permita que corran sus dedos por sus cabellos, doble su cabeza, llene sus corazones con palabras de alabanza, haga de su hogar su lugar favorito.
Abrácelos estrechamente en el sofá y mire un programa de televisión, cante con ellos o comparta la lectura de un libro y ayúdelos a crecer en su mundo.
Tome un tiempo para caminar en el parque, sosténgase de la mano, huela las flores, alimente los patos, construya castillos en la arena.
Madre: Acaricie a sus hijos. Padre: Abrácelos firmemente.
Muéstreles que ellos son un regalo,
ámelos para que se sientan bien.
El amor es para el niño lo que el
sol para las flores. No le basta pan:
necesita caricias para ser bueno
y para ser fuerte.
sol para las flores. No le basta pan:
necesita caricias para ser bueno
y para ser fuerte.
Autor: Concepción Arenal. Octubre 2009
ANTES DE QUE ELLOS CREZCAN
ANTES DE QUE ELLOS CREZCAN
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Hay un periodo cuando los padres quedan huérfanos de sus hijos.
Es que los niños crecen independientes de nosotros,
como arboles murmurantes y pajaros imprudentes.
Crecen sin pedir permiso a la vida.
Crecen con una estridencia alegre y, a veces, con alardeada arrogancia.
Pero no crecen todos los días, de igual manera, crecen de repente.
Un día se sientan cerca de tí en la terraza y te dicen una frase con tal naturalidad
que sientes que no puedes más ponerle pañales.
Donde quedaron la placita de jugar en la arena, las fiestitas de cumpleaños
con payasos y los juguetes preferidos?...
El niño crece en un ritual de obediencia orgánica y desobediencia civil.
Ahora estás allí, en la puerta de la discoteca, esperando que él
o ella no solo crezca, sino aparezca.
Allí están muchos padres al volante, esperando
que salgan zumbando sobre patines y cabellos largos y sueltos.
Allá estan nuestros hijos, entre hamburguesas y gaseosas en las esquinas,
con el uniforme de su generación, e incómodas mochilas de moda en los hombros.
Allí estamos, con los cabellos casi emblanquecidos.
Esos son los hijos que conseguimos generar y amar a pesar de los golpes,
de los vientos, de las cosechas, de las noticias, y observando y aprendiendo con nuestros errores y aciertos.
Principalmente con los errores que esperamos que no repitan.
Hay un periodo en que los padres van quedando un poco huerfanos de los propios hijos...
Ya no los buscaremos más de las puertas de las
discotecas y de las fiestas.
Pasó el tiempo del piano, el ballet, el inglés, natacion y el karate.
Salieron del asiento de atrás y pasaron al volante de sus propias vidas.
Deberíamos haber ido más junto a su cama al anochecer, para oir su alma
respirando conversaciones y confidencias entre las sábanas de la infancia..
Y a los adolescentes cubrecamas de aquellas piezas llenas de calcomanías,
posters, agendas coloridas y discos ensordecedores.
No los llevamos suficientemente al cine, a los juegos,
no les dimos suficientes hamburguesas y bebidas,
no les compramos todos los helados y ropas que nos hubiera gustado comprarles.
Ellos crecieron, sin que agotasemos con ellos todo nuestro afecto.
Al principio fueron al campo o fueron a la playa entre discusiones, galletitas,
congestionamiento, navidades, pascuas, piscinas y amigos..
Sí, había peleas dentro del auto, la pelea por la ventana , los pedidos
de chicles y reclamos sin fin.
Después llegó el tiempo en que viajar con los padres comenzó
a ser un esfuerzo, un sufrimiento,
pues era imposible dejar el grupo de amigos y primeros amorios.
Los padres quedaban exiliados de los hijos.
"Tenían la soledad que siempre desearon", pero de repente, morían de nostalgia de aquellas "pestes".
Llega el momento en que solo nos resta quedar mirando desde lejos, torciendo y
rezando mucho (en ese tiempo, si nos habiamos olvidado, recordamos cómo rezar)
para que escojan bien en la búsqueda de la felicidad, y que la conquisten del modo más completo posible.
El secreto es esperar... En cualquier momento nos pueden dar nietos.
El nieto es la hora del cariño ocioso y picardía no ejercida en los propios hijos, y que no puede morir con nosotros.
Por eso, los abuelos son tan desmesurados y
distribuyen tan incontrolable cariño.
Los nietos son la última oportunidad de reeditar nuestro afecto.
Así somos, solo aprendemos a ser hijos después que somos padres,
solo aprendemos a ser padres después que somos abuelos...
Anónimo
|
martes, 11 de octubre de 2011
25 maneras de amar a un hijo
25 maneras de amar a un niño
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Préstele atención. Búsquelo. Escúchelo. Juegue con él. Sea espontáneo. Tómelo de las manos. Haláguelo más, critíquelo menos. Maravíllese de sus logros. Agradézcale. Sea flexible. Confíe en él. Mírelo a los ojos. Comparta su entusiasmo. Anímelo. Espere lo mejor de él, mas no la perfección. Sea consistente. Esté a su disposición. Disciplínelo en su momento. Aprecie sus diferencias. Conteste sus preguntas. Crea en él. Pida su opinión. Escuche su música. Pídale disculpas cuando usted se equivoca. ¡¡Ámelo !!!!!! |
jueves, 6 de octubre de 2011
ORIGEN DE LAS CANCIONES DE CUNA
CANCIONES DE CUNA
Las canciones de cuna son parte de la transmisión cultural oral de las tradiciones que aparecen en América, y que tienen sus orígenes en el cancionero español popular.Las transmitimos de generaciòn en generaciòn, abuelos, padres, hijos hemos cantado y seguiremos cantando , estas dulces y tiernas melodias con las que acompañamos el dulce sueño de nuestro bebe.
Las melodías se cantan en voz baja o susurrando, las letras varian segùn los lugares del mundo , dado que agregan letra o la cambian por otra , pero continua preservando su origen.
Muchas de ellas se refieren al Niño Jesús y tienen un origen católico.
Las canciones de cuna son parte de la transmisión cultural oral de las tradiciones que aparecen en América, y que tienen sus orígenes en el cancionero español popular.Las transmitimos de generaciòn en generaciòn, abuelos, padres, hijos hemos cantado y seguiremos cantando , estas dulces y tiernas melodias con las que acompañamos el dulce sueño de nuestro bebe.
Las melodías se cantan en voz baja o susurrando, las letras varian segùn los lugares del mundo , dado que agregan letra o la cambian por otra , pero continua preservando su origen.
Muchas de ellas se refieren al Niño Jesús y tienen un origen católico.
ARRORRÓ MI NIÑO
Arrorró mi niño,
arrorró mi sol,
arrorró pedazo,
de mi corazón.
arrorró mi sol,
arrorró pedazo,
de mi corazón.
Este niño lindo
ya quiere dormir;
háganle la cuna
de rosa y jazmín.
ya quiere dormir;
háganle la cuna
de rosa y jazmín.
Háganle la cama
en el toronjil,
y en la cabecera
pónganle un jazmín
que con su fragancia
me lo haga dormir.
en el toronjil,
y en la cabecera
pónganle un jazmín
que con su fragancia
me lo haga dormir.
Arrorró mi niño,
arrorró mi sol,
arrorró pedazo,
de mi corazón.
arrorró mi sol,
arrorró pedazo,
de mi corazón.
Esta leche linda
que le traigo aquí,
es para este niño
que se va a dormir.
que le traigo aquí,
es para este niño
que se va a dormir.
Arrorró mi niño,
arrorró mi sol,
arrorró pedazo,
de mi corazón.
arrorró mi sol,
arrorró pedazo,
de mi corazón.
Este lindo niño
se quiere dormir...
cierra los ojitos
y los vuelve a abrir.
se quiere dormir...
cierra los ojitos
y los vuelve a abrir.
Arrorró mi niño,
arrorró mi sol,
duérmase pedazo,
de mi corazón.
arrorró mi sol,
duérmase pedazo,
de mi corazón.
EL TIEMPO TRANSCURRE MUY RAPIDO, DISFRUTA TU MATERNIDAD, ES UN COMPROMISO DE AMOR QUE TIENE VALIDEZ EN TU CORAZÒN PARA SIEMPRE.
cuento original de Pulgarcito,hermanos Grimm
Pulgarcito
Había una vez un leñador y su esposa, quienes tenían siete hijos, todos varones. El mayor apenas era un adolescente y el menor rondaba los siete años.
Ellos eran muy pobres, y sus siete hijos eran una gran fuente de problemas porque ninguno podía aún ganarse su pan. Y lo que les causaba más dificultad era que el menor era muy delicado, y difícilmente pronunciaba una palabra, lo que hacía que la gente tomara por estupidez cualquier cosa que dijera con buen sentido. Él era pequeñito, y cuando nació no era más grande que el dedo pulgar; por eso lo llamaron "Pulgarcito".
El pobre niño era el menospreciado de la familia, y siempre lo hacían a un lado. Él era, sin embargo, el más brillante y discreto de los hermanos, y si él hablaba poco, él oía y pensaba mucho más.
Y vino un año muy malo, y la hambruna fue tan grande para esta pobre gente, que no sabían que hacer con los chicos. Un atardecer, cuando ya ellos estaban en cama, y el leñador estaba sentado con su esposa junto a la chimenea, él le dijo, con su corazón a punto de explotar de pesar:
-"Bien sabes plenamente que no estamos en condiciones de seguir dándole alimento a nuestros hijos, y no soportaría verlos a ellos morir de hambre ante mis ojos, por lo que he resuelto perderlos en el bosque mañana, lo cual es muy fácil de hacer. Cuando estén atando los grupos de leña, nosotros sólo tendremos que correr sigilosamente y abandonarlos sin que nos vean."-
-"¡Oh no!"- gritó su esposa, -"¿Serías realmente capaz de llevarte a los chicos y perderlos?"-
En vano su esposo le presentó su situación de gran pobreza, ella no lo consentía. Ella era muy pobre, pero era su madre.
Sin embargo, habiendo considerado el inmenso pesar que sería para ella verlos morir de hambre en su presencia, consintió, y se fue llorando a su cama.
Pulgarcito, que estaba despierto, escuchó todo lo que conversaron, pues oyendo que hablaban de planes futuros, se levantó suavemente y se deslizó debajo del asiento de su padre, de modo que pudo oír sin que lo vieran. Luego volvió a su cama de nuevo, pero esa noche no durmió ni un instante, pensando en qué tendría que hacer. Esa mañana, él se levantó temprano, y se dirigió a la orilla del riachuelo, donde llenó sus bolsillos de pequeñas piedrecitas blancas, y regresó a casa.
Pulgarcito nunca le contó a sus hermanos una palabra de lo que sabía. Más tarde todos salieron, y fueron a una tupida selva, donde no podían verse unos a otros ni a diez metros de distancia. El leñador comenzó a cortar madera, y los chicos a juntar los palos para hacer gavillas. Su padre y su madre, viéndolos bien ocupados en su labor, se alejaron de ellos silenciosamente y corrieron tan rápido como podían por un ventoso sendero.
Cuando los muchachos se dieron cuenta de que estaban solos, comenzaron a gritar lo más fuerte que podían. Pulgarcito los dejaba gritar, sabiendo muy bien cómo regresar a casa de nuevo, ya que cuando venían hacia el bosque, había dejado caer a lo largo del camino las piedritas blancas que traía en su bolso. Entonces él les dijo:
-"No teman, hermanos, nuestro padre y madre nos han dejado aquí, pero yo los llevaré de nuevo a casa. Solamente síganme."-
Ellos lo siguieron, y los llevó a casa por el mismo camino por donde entraron a la foresta. Ellos no se atrevían a ingresar a la casa, sino que se quedaron afuera de la puerta para escuchar lo que sus padres pudieran comentar.
En el mismo momento que el leñador y su esposa llegaban a casa, el señor del feudo les enviaba a ellos diez coronas, que hacía tiempo le debía, y las cuales él pensaba que no volvería a ver. Esto les dió a ellos nueva vida, ya que la pobre gente se estaba muriendo de hambre. El leñador envió a su esposa donde el carnicero inmediatamente. Y como ya hacía rato que no probaban bocado, ella compró el triple de carne necesaria para una cena de dos personas. Cuando ya habían comido, la mujer dijo:
-"¡Dios mío!, ¿dónde estarán nuestros pobres niños ahora?, bien pudieran haber hecho una buena fiesta de todo lo que dejamos aquí. Fuiste tú, Guillermo, quien quisiste que se perdieran. Te dije que nos arrepentiríamos de eso. ¿Qué estarán haciendo ahora en la selva? ¡Oh, no! quizás los lobos ya los devoraron. Fuiste muy inhumano por haber perdido a los chicos."-
El leñador se llenó de total impaciencia, ya que ella repitió veinte veces que él se arrepentiría de esa acción, y que ella estaba en lo correcto. Él le pidió que dejara de hablar. El leñador estaba, quizás, más dolido que su esposa, pero ella lo importunaba tanto que no podía soportarla. Ella lloró amargamente, diciendo:
-"¡Dios mío! ¿Dónde están mis muchachos ahora, mis pobres muchachos?
Y una vez ella dijo eso tan alto, que los chicos que estaban tras la puerta, lo oyeron y gritaron a coro:
-"¡Aquí estamos! ¡Aquí estamos!"-
Ella corrió inmediatamente y los metió a la casa, y abrazándolos dijo:
-"Qué feliz me siento de verlos de nuevo, mis queridos muchachitos. Están muy cansados y hambrientos, y, mi pobre Pedro, estás lleno de barro. Ven y déjame que le te limpie."-
Pedro era el mayor de ellos, a quien ella amaba más que al resto, porque él era pelirojo, igual que ella.
Todos se sentaron a la mesa, y comieron con un apetito que deleitó tanto a padre y madre, a quienes les contaron lo asustados que estuvieron en el bosque, casi todos hablando al mismo tiempo.
Y los padres estaban deleitados de ver a sus hijos una vez más. Y esta dicha perduró mientras las diez coronas se gastaban. Pero cuando ya se acabaron, ellos cayeron de nuevo en sus congojas, y decidieron volver a perder a los muchachos de nuevo. Y para estar bien seguros de hacerlo mejor, determinaron llevarlos a un lugar mucho más largo y a más profundidad dentro del bosque que antes.
Ellos trataban de hablar de esto muy secretamente, pero fueron oídos otra vez por Pulgarcito, que trazó su plan para salir de la dificultad tal como lo había hecho la vez anterior. Pero a pesar de haberse levantado temprano para ir a recoger las piedritas, no pudo, pues las puertas estaban cerradas con doble tranca. En ese momento no supo que hacer.
El padre les dió a cada uno un pedazo de pan para el desayuno. Pulgarcito percató que él podría usar el pan en lugar de las piedritas, tirándolo en migajas a lo largo del camino por donde deberían pasar, por lo que lo guardó en su bolso. Su padre y madre los llevaron a lo más denso y oscuro del bosque, y entonces, escapándoseles en un sendero, los dejaron allí.
Pulgarcito no se preocupó mucho por eso, ya que pensó que fácilmente encontraría la ruta de nuevo por medio de las migajas de pan que dejó caer a lo largo del recorrido. Pero se sorprendió mucho cuando no pudo encontrar ni una simple borona: los pájaros habían llegado y comido todo el pan.
Ahora estaban en un grave problema, pues entre más intentaban salir, más profundamente se internaban en el bosque. Cayó la noche, y se levantó un fuerte viento, que los llenó de temor. Ellos se imaginaban que oían a cada lado a los lobos llegando a devorarlos. Ellos difícilmente se atrevían a hablar o voltear sus cabezas. Entonces llovió tan torrencialmente, que se empaparon hasta la piel. Sus pies resbalaban a cada paso, y caían en el barro, cubriendo sus manos con él, tanto que no sabían que hacer con ellas.
Pulgarcito escaló a lo alto de un árbol, para ver que descubría. Mirando alrededor, vio una pequeña luz, como una candela, pero lejos después del bosque. Bajó, y cuando estuvo en el suelo, no la pudo ver más, lo que lo puso muy triste. Sin embargo, habiendo caminado por un rato con sus hermanos en la dirección hacia la cual había visto la luz, él la descubrió de nuevo en cuanto salieron del bosque.
Al fin llegaron a la casa donde brillaba la lucecita, no sin muchos temores, ya que a menudo la perdían de vista, lo que sucedía cada vez que llegaban a una depresión del terreno. Ellos tocaron a la puerta, y una buena mujer vino a abrirles.
Ella les preguntó que deseaban. Pulgarcito le dijo que eran muchachos pobres que se habían perdido en el bosque, y deseaban que por caridad les diera posada. La mujer, viéndolos a todos muy hermosos, comenzó a llorar y a decirles:
-"¡Por Dios!, pobres muchachos, ¿de dónde vienen?, ¿No saben que esta casa pertenece a un cruel ogro que come muchachos y niños?"-
-"¡Ay no!, querida señora "- contestó Pulgarcito, (a quien, junto con sus hermanos, le temblaban todos sus miembros), -"¿Qué debemos hacer? Los lobos del bosque con seguridad nos devorarán esta noche si usted no nos acoge en su casa. Así que preferiríamos que sea el caballero quien nos coma. Quizás él pueda tener piedad de nosotros si usted se lo implora"-
La esposa del ogro, que creía que podría ocultarlos de su esposo hasta la mañana, los dejó entrar, y los llevó a entibiarse a un buen fuego, ya que había un cordero entero asándose para la cena del ogro.
Cuando ellos comenzaban a entibiarse oyeron tres o cuatro golpes secos en la puerta. Era el ogro que había llegado a casa. Su esposa rápidamente los ocultó bajo la cama y fue a abrir la puerta. El ogro de inmediato preguntó si ya estaba lista la cena y el vino servido, y se sentó a la mesa. El cordero aún estaba crudo, pero así le gustaba más. El olió a derecha e izquierda, diciendo:
-"Me huele a carne fresca."-
-"Me huele a carne fresca, te digo una vez más"- replicó el ogro, viendo fijamente a su esposa, -"y hay algo aquí que no comprendo."
Y pronunciando estas palabras se levantó de la mesa y se fue directamente a la cama.
-"Ah"- dijo mirando bajo la cama, -"así es cómo me engañas. No sé por qué no te he comido. Es bueno para tí que seas tan dura. Aquí está el producto de la caza, que llega muy a tiempo para entretener a tres ogros conocidos que vendrán a visitarme en uno o dos días."-
Él los fue sacando uno a uno de debajo de la cama. Los pobres chicos cayeron sobre sus rodillas implorando perdón, pero estaban tratando con uno de los más crueles ogros, quien, lejos de tener piedad de ellos, ya los estaba devorando mentalmente, y le dijo a su esposa que ellos serían una comida delicada cuando ella haya cocinado una buena salsa.
Entonces tomó un gran cuchillo, y acercándose a los pobres chicos, lo afiló con una gran piedra de afilar que sostenía en su mano izquierda. Y ya había colgado a uno de ellos por los pies cuando su esposa le dijo:
-"¿Qué necesidad tienes de hacer eso ahora? ¿No tendrás bastante tiempo mañana?"-
-"Déjate de habladurías"- dijo el ogro, -"mis amigos comerán el más tierno."-
-"Pero tienes mucha carne ya lista"- replicó su esposa, -" hay un ternero, dos ovejas, y medio cerdo."-
-"Es cierto" dijo el ogro, -"dale a estos chicos una buena cena, para que no estén delgados, y ponlos en la cama."-
La buena mujer estaba muy contenta por ello, y les sirvió una buena cena. Pero ellos estaban tan asustados que no pudieron comer.
Y en cuanto al ogro, se sentó de nuevo a beber, sintiéndose todo complacido de contar con qué atender a sus amigos. Bebió una docena de vasos de vino más que de costumbre, que se le subieron a la cabeza y lo obligaron a ir a la cama.
El ogro tenía siete hijas, que estaban aún jovencitas. Estas jóvenes ogresas tenían todas muy fina tez, pero todas ellas tenían pequeños ojos grises, cara redonda, nariz aguileña, una gran boca, y muy grandes y afilados dientes. Aún no eran malvadas, pero iban en camino a serlo, pues ya habían comido a pequeños niños.
Su madre ya las había acostado, a todas las siete en una misma cama, y cada una con una corona de oro sobre su cabeza. Había en la habitación otra cama del mismo tamaño, y la esposa del ogro puso a los siete muchachitos en esa cama, y luego ella misma fue a su cama.
Pulgarcito, que había observado que las hijas del ogro tenían coronas de oro sobre sus cabezas, y que estaba temeroso de que el ogro los fuera a matar esa noche, se levantó a medianoche, y tomando las gorritas de sus hermanos y la propia, fue sigilosamente donde las hijas, y quitándole sus coronas, les colocó las gorritas de ellos, y a sus hermanos y a él mismo, colocó las coronas de oro, de modo que el ogro los tomara a ellos como sus hijas, y a sus hijas como si fueran ellos, a quienes quería matar.
Las cosas salieron tal como las pensó, ya que el ogro, desvelándose a media noche, le incomodaba que hubiera pospuesto para la mañana lo que él pudo haber hecho temprano esa noche, y saltó ligero de la cama y tomó su gran cuchillo.
-"Veamos"- dijo, -"cómo funcionan nuestros bribones, y no tenga así que repetir el trabajo"-
Él subió las gradas, andando a tientas todo el camino, llegó al dormitorio de las hijas, y acercándose a la cama donde estaban los muchachos bien dormidos, menos Pulgarcito, quien se puso terriblemente asustado cuando el ogro pasó su mano sobre su cabeza, tal como lo había hecho con sus hermanos. El ogro sintió las coronas de oro y dijo:
-"Tengo que hacer un fino trabajo con todo esto, aunque cierto, bebí demasiado anoche."-
Entonces se dirigió a la cama donde dormían sus hijas, y sintiendo en sus cabezas los gorros de los chicos, dijo:
-"¡Ah!, mis queridos mozos, ¿están aquí?, vamos a trabajar descaradamente."-
Y diciendo esas palabras, sin mayor dificultad, cruelmente mató a sus siete hijas. Y bien satisfecho con lo que había hecho, regresó a su cama.
En cuanto Pulgarcito escuchó al ogro roncar, despertó a sus hermanos, y les pidió que se pusieran sus vestidos rápidamente y lo siguieran. Llegaron silenciosamente al jardín y escalaron el muro. Ellos corrieron rápido, toda la noche, temblando todo el tiempo, sin saber hacia donde dirigirse.
El ogro, cuando despertó, dijo a su esposa:
-"Ve arriba y viste a esos traviesos que llegaron anoche."-
La ogresa estaba sorprendida de aquella bondad de su esposo, sin imaginar de que manera los iba a vestir, y pensando solamente que él le había ordenado ir arriba y vestirlos, ella fue. Pero se horrorizó cuando se dió cuenta de que sus siete hijas estaban muertas.
Ahí mismo ella se desmayó, lo que sería natural en tal caso. El ogro, extrañado de que su esposa tardara tanto en hacer lo ordenado, subió para ayudarle. Él no fue menos sorprendido que su esposa ante aquel escalofriante espectáculo.
-"¡Oh! ¿Pero que he hecho?"- gritaba, -"¡Esos desgraciados pagarán por esto, e inmediatamente!"-
Él tiró un tarro de agua sobre la cara de su esposa desmayada, y volviéndola en sí, gritó:
-"¡Tráeme rápido mis botas de siete leguas, pues iré a capturarlos!"-
Salió entonces al campo, y después de correr en todas direcciones, llegó al fin al camino principal por donde estaban los muchachos, y a no más de cien pasos de la casa de sus padres. Ellos vigilaron al ogro, quien caminaba en un solo paso montaña tras montaña, y pasaba sobre anchos ríos como si fueran riachuelos. Pulgarcito, viendo un hueco en una roca cercana, escondió a sus hermanos allí, y metiéndose él también, esperaban a ver que llegaría a ser del ogro.
El ogro, que se sentía agotado con su largo e infructuoso viaje, (ya que esas botas de siete leguas exigían mucho esfuerzo a su usuario), tenía una gran necesidad de descansar, y por casualidad, se fue a sentar sobre la roca donde se habían escondido los muchachos. Y como estaba desgastado por la fatiga, quedó dormido, y al cabo de un rato empezó a roncar tan horriblemente que los pobres muchachos no estaban menos asustados que cuando tomó el cuchillo y estaba a punto de quitarles la vida. Pulgarcito no estaba tan asustado como sus hermanos, y les dijo que debían correr de una vez hacia la casa mientras el ogro dormía profundamente y que no se preocuparan por él. Ellos siguieron lo aconsejado y corrieron de inmediato hacia la casa.
Pulgarcito se acercó entonces al ogro, y suavemente le quitó las botas, y se las puso él mismo sobre sus pies. Las botas eran grandes, pero como eran botas fantásticas, tenían el don de hacerse grandes o pequeñas, de acuerdo a las piernas de quien las usara, de modo que le calzaron al pie y a la pierna como si hubieran sido hechas a la medida para él. Se dirigió entonces directamente a la casa del ogro, donde encontró a la esposa llorando amargamente por la pérdida de sus hijas asesinadas.
-"Su esposo"- dijo Pulgarcito, -"está en grave peligro, ya que ha sido capturado por una banda de ladrones, que han amenazado con matarlo si él no les entrega todo su oro y plata. Y en el momento en que le tenían puestas sus dagas en la garganta, logró verme y me rogó que viniera y le contara a usted la condición en que se encontraba, y le dijera que me diera todo lo que tuviera de valor, sin retener una sola cosa, pues si no lo matarían sin misericordia. Y como la amenaza iba en serio, me dijo que usara las botas de siete leguas, que puede ver que llevo puestas, de modo que yo pudiera venir rápido y que así le demostraría que no es una imposición de mi parte."-
La buena mujer, quedando grandemente atemorizada, le dio todo lo que tenía, ya que el ogro aunque comía niños, era un buen esposo. Pulgarcito, teniendo ya toda la fortuna del ogro, llegó a la casa de sus padres, donde fue recibido con inmensa dicha.
Hay mucha gente que no está de acuerdo con esta acción de Pulgarcito, y suponen que él nunca le quitó del todo la fortuna al ogro, y que solamente pensó que sería de suficiente justicia tomar las botas de siete leguas, porque el las usaba únicamente para perseguir niños. Estos folkloristas afirman estar muy seguros de eso, porque ellos han comido y bebido a menudo en la casa del leñador. Ellos declaran que cuando Pulgarcito tomó las botas del ogro, fue a la Corte, donde se enteró de que había problemas en cierto ejército, que se encontraba a doscientas leguas de allí, y que estaban ansiosos por saber del éxito de la batalla. Él fue, dicen ellos, a donde el rey, y le dijo que si quería, el podría traerle noticias al respecto antes del anochecer.
El rey le prometió una gran cantidad de dinero si tenía éxito. Pulgarcito regresó esa misma noche con las noticias, y, esta primera expedición causó que fuera conocido, y ganó tanto dinero como quiso, ya que el rey le pagaba muy bien por llevar sus órdenes al ejército. Muchas damas lo contrataban para enviar sus mensajes, con quienes ganó mucho dinero también. Después de algún tiempo de llevar el negocio de mensajero y ganar con ello una gran fortuna, fue a casa de sus padres, y es imposible expresar la felicidad de su familia. Él colocó a todos sus hermanos en circunstancias muy confortables, compró propiedades para sus padres y hermanos, y con eso los asentó muy firmemente en el mundo, mientras que él continuó su camino exitosamente.
Enseñanza:
La buena observación y el buen planeamiento, llevan al éxito.
Illustración de Pulgarcito,
por Gustave Doré
1832- 1883
miércoles, 5 de octubre de 2011
martes, 4 de octubre de 2011
domingo, 2 de octubre de 2011
sábado, 1 de octubre de 2011
DERMATITIS DE PAÑAL
Provoca salpullido o escaldaduras y que generalmente es debido a la combinación de amoniaco de la orina y la humedad.
Esta combinación propicia la multiplicación de hongo en los pliegues que cubre el área del pañal afectando así al bebé.
Cambiar los pañales con frecuencia.
Es importante que la mamá cambie con frecuencia los pañales al bebé y, a la vez, limpie suavemente y seque el área. Se aconseja también que el área quede descubierta por algunos minutos antes de poner un pañal limpio.
Las bacterias que causa la dermatitis del pañal prosperan en un ambiente húmedo. Por ello, se recomienda evitar el uso de pañales plásticos, ya que no permite que el aire circule.
UNA HORA DE TU TIEMPO
Una hora de tu tiempo
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-Papá ¿Cuánto ganas por hora?
El padre dirigió un gesto muy severo al niño y repuso:
-No me molestes, que estoy cansado.
-Pero ... papá –insistía- dime, por favor, ¿Cuánto ganas por hora?
La reacción del padre fue menos severa. Solo contestó:
Ocho pesos por hora.
-Papá ¿Me podrías prestar cuatro pesos?
El padre montó en cólera y le dijo:
-Vete a dormir y no me molestes.
Había caído la noche.
El padre había meditado lo sucedido y se sentía culpable y, queriendo descargar su conciencia dolida, se asomó al cuarto de su hijo. En voz baja preguntó al pequeño:
- ¿ Duermes hijo mío ?
- Dime Papá.... (contestó entre sueños).
- Aquí tienes el dinero que me pediste (respondió el Padre).
El pequeño le dio las gracias y metiendo su manito bajo la almohada sacó unos billetes.
-Ahora ya completé el dinero.... tengo ocho pesos. ¿ Me podrías vender una hora de tu tiempo? ...
EL TIEMPO.....SABEMOS QUE DISPONEMOS DE 24 HS EN UN DIA, PERO VIVIMOS INMERSOS EN EL TRABAJO, EN LA LABOR COTIDIANA, EN EL APURO CONSTANTE CONTRA EL RELOJ , PERO DEDIQUEMOS UN TIEMPO PARA NUESTROS HIJOS, EL TIEMPO.......PASA MUY RAPIDO Y CUANDO TE DAS CUENTA YA SON MUYYYYY GRANDES.
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jueves, 29 de septiembre de 2011
que le enseñarias a tus hijos
¿Qué le enseñarías a tus hijos para el nuevo milenio?
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Que aprendan que lo más valioso no es lo que tienen en sus vidas, sino a quien tienen en sus vidas.
Que aprendan que no es bueno compararse con los demás porque siempre habrá alguien mejor o peor que ellos.
Que aprendan que no pueden hacer que alguien los ame, lo que pueden hacer es dejarse amar.
Que aprendan que "rico" no es el que más tiene, sino el que menos necesita.
Que aprendan que deben controlar sus actitudes o sus actitudes los controlarán.
Que aprendan que hay gente que los quiere mucho, pero que simplemente no saben cómo demostrarlo.
Que aprendan que los grandes sueños no requieren de grandes alas sino de un tren de aterrizaje para lograrlos.
Que aprendan que no siempre es suficiente ser perdonados por otros, algunas veces deben perdonarse a sí mismos.
Que aprendan que la felicidad no es cuestión de suerte sino producto de decisiones.
Que aprendan que dos personas pueden mirar una misma cosa y ver algo totalmente diferente.
Que aprendan que, al retener a la fuerza a las personas que aman, las alejan más rápidamente de ellos y, al dejarlas ir, las tienen para siempre a su lado.
Que aprendan que amar y querer no son sinónimos sino antónimos: el quererlo exige todo, el amar lo entrega todo.
Que aprendan que toma años construir la confianza y sólo segundos destruirla.
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martes, 20 de septiembre de 2011
Nueve lunas un espacio de luz y amor te desea una feliz primavera!!!!
EL PERFUME DE LAS FLORES SE CONFUNDE CON EL AROMA DE MAMA........Y PERDURARA POR SIEMPRE EN LA MEMORIA DE TU BEBE, CADA AROMA QUE SENTIMOS EN NUESTRA VIDA QUEDA REGISTRADO EN NUESTRO SENTIDO DEL OLFATO......
MAMI TU AROMA ES EL MAS BELLO DE TODAS LAS FLORES DE NUESTRO PLANETA.
FELIZ PRIMAVERA!!!

LEYENDA ENVIADA POR GISELA
DESDE VALENCIA, ESPAÑA, RECIBIMOS ESTA BELLA HISTORIA
Cuenta una leyenda de un angelito que estaba en el cielo le tocó su turno de nacer como niño y le dijo un día a Dios:
- Me dicen que me vas a enviar mañana a la tierra.
¿Pero, cómo vivir tan pequeño e indefenso como soy?
- Entre muchos ángeles escogí uno para ti, que te está esperando y que te cuidará.
- Pero dime, aquí en el cielo no hago más que cantar y sonreír, eso basta para ser feliz.
- Tu ángel te cantará, te sonreirá todos los días y tú sentirás su amor y serás feliz.
-¿Y cómo entender lo que la gente me hable, si no conozco el extraño idioma que hablan los hombres?
- Tu ángel te dirá las palabras más dulces y más tiernas que puedas escuchar y con mucha paciencia y con cariño te enseñará a hablar.
-¿Y qué haré cuando quiera hablar contigo?
- Tu ángel te juntará las manitas te enseñará a orar y podrás hablarme.
- He oído que en la tierra hay hombres malos. ¿Quién me defenderá?
- Tu ángel te defenderá más aún a costa de su propia vida.
- Pero estaré siempre triste porque no te veré más Señor.
- Tu ángel te hablará siempre de mí y te enseñará el camino para que regreses a mi presencia, aunque yo siempre estaré a tu lado.
En ese instante, una gran paz reinaba en el cielo pero ya se oían voces terrestres, y el niño presuroso repetía con lágrimas en sus ojitos sollozando.
-¡Dios mío, si ya me voy dime su nombre!. ¿Cómo se llama mi ángel?
- Su nombre no importa, tú le dirás: Mamá.
espero que te guste.
besos gisela.
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